Six Feet Under o quizás un poquito más 20 ago. 2007

Y que pequeños nos sentimos cuando subimos a una montaña, cuando nos encontramos en medio de un océano, cuando la naturaleza se pone en nuestra contra. El pasado sábado me he sentido pequeña, muy pequeña. La razón, la visita a las entrañas del CERN. A aquellos que les fascinen temas como la antimateria, la creación del Universo o la física de partículas en general, tienen en el CERN un lugar digno de ser visitado. Todo en el CERN es extraño y atrayente al mismo tiempo. Antes de la visita no sabía muy bien que esperar: ¿sería una charla teórica sobre el lejano Big Bang? ¿Me regalarían un pequeño botecito con una gota de antimateria flotando en el centro? (Nota: esta es la imagen mental que tengo de la antimateria gracias a algunas novelas de ciencia ficción y películas apocalípticas).

Pues bien, una visita en el CERN consta de:

  • Una charla introductoria sobre su origen y los objetivos de investigación más importantes que se llevan a cabo dentro del centro. Son 40 minutos en los que términos como acelerador, colector, protón se repiten bastante. Incluso se permiten el lujo de hacer algún chiste sobre los premios Nobel.

  • Una película “promocional” de unos 10 minutos donde se muestran entre otras cosas como han ido evolucionando las instalaciones hasta llegar al nuevo acelerador de partículas que aunque tendría que haber sido inaugurado durante este año 2007, no será hasta el próximo 2008 cuando comenzarán a realizarse experimentos (problemas técnicos según parece).

  • Una visita a alguna de las instalaciones en las que se realizan (o realizarán) experimentos.

La mayor parte de las personas que nos acompañaban en el grupo de visita parecían estar muy metidos en el mundo de la física: profesores, estudiantes, investigadores...Creo éramos los únicos que estábamos allí porque sí, porque nos picaba la curiosidad de ver como era todo aquello.






El plato fuerte como os podéis imaginar fue la última parte de la visita. Las instalaciones que visitamos fueron las del nuevo acelerador de partículas que se está construyendo. Este acelerador lo podéis imaginar como dos circunferencias concéntricas de unos 27 Km. de diámetro con 4 cámaras en las cuales las dos circunferencia se cruzan (vale, con esta definición las dos circunferencias no serían realmente concéntricas, pero bueno, es para que os hagáis una idea). Pues bien en estos túneles que recorren el subsuelo de las afueras de Ginebra se “aceleran” protones y se hacen chocar en las cámaras, estos choques producen lo que podríamos definir como un mini-BigBang, es decir, se intentan generar todas aquellas partículas atómicas que se suponen que un día existieron en el universo pero que en estos momentos no podemos encontrar, es decir, partículas de existencia demostrable pero teórica. Estas cámaras son una especie de bobinas enormes (el que visitamos tiene unos 25 metros de altura), formados por sucesivas capas cada una encargada de detectar y medir un tipo específico de partículas. Impresionante.





Se supone que a partir del 2008 comenzarán los experimentos. Y a mi la verdad esto me deja un tanto inquieta. Siempre decimos que la naturaleza se toma la justicia por su mano, pues bien, si lo que intentamos reproducir es algo tan insospechado como el origen del “todo”, la curiosidad por saber que pasa si vamos un poco más allá podría hacer que todo se nos fuese de las manos. Sé que es tener demasiada imaginación, pero ya puestos a pensar, ¿os imagináis que sin querer crean algo así como un agujero negro en medio de Europa? Sombra, ya te has rayado.

El CERN no es sólo partículas invisibles. Allí también tienen su origen la archiconocida World Wide Web allá por el año 1989. En realidad no sólo son físicos los que trabajan en el CERN, las investigaciones en computación también son bastante importantes. Imaginad, los datos obtenidos de los experimentos deben ser almacenados en algún lugar para posteriormente ser tratados. Estamos hablando de cantidades impensables diariamente. Para ello han desarrollado multitud de proyectos de “Grid Computing”.


En definitiva, que el CERN no es sólo una visita obligada para aquellos interesados por la física, es recomendable para cualquiera que quiera quedar impresionado por la magnitud de la curiosidad humana. Hasta donde hemos llegado.

3 comentarios:

Rafa Venutz dijo...

Qué bueno recuerdos se me vienen a la cabeza con el tema de la antimateria :)

Sombra dijo...

Maruji car!!!

Atenitas dijo...

Fue una de las conversaciones más extrañas que he tenido, en un coche donde íbamos de marujeo de repente una charla sobre la antimateria, qué grande eres Sombra ;-) Me alegro de que disfrutaras de tu visita al CERN.